El papel que juegan las Redes Sociales
Las redes sociales desempeñan un papel fundamental en la propagación de la desinformación. Plataformas como Facebook, X (antes Twitter), Instagram o TikTok permiten a los usuarios crear y compartir contenidos de manera rápida y sencilla, sin que exista un control previo sobre la veracidad de la información publicada.
Uno de los principales factores que favorecen la difusión de noticias falsas es el funcionamiento de los algoritmos. Estos priorizan los contenidos que generan mayor interacción, como reacciones emocionales, comentarios o compartidos, independientemente de si la información es verdadera o falsa. Como resultado, los mensajes sensacionalistas o alarmistas tienden a viralizarse con mayor facilidad.
Además, la sobreabundancia de información y la falta de tiempo para contrastarla provocan que muchos usuarios compartan contenidos sin verificarlos previamente. Esto contribuye a que la desinformación se extienda de forma masiva y se consolide como un problema estructural en el entorno digital.
Las redes sociales, por tanto, no solo actúan como canales de difusión, sino que también influyen activamente en la visibilidad y el alcance de la desinformación.
Fuentes: Bartolomé, M. (2021). Redes sociales, desinformación, cibersoberanía y vigilancia digital.